José Antonio Coderch de Sentmenat (Barcelona, 1913 – Espolla, 1984) fue una de las figuras esenciales de la arquitectura española del siglo XX. Su obra, profundamente vinculada al paisaje mediterráneo, combina modernidad, tradición y una sensibilidad aguda hacia la luz, el clima y la vida cotidiana. Coderch defendía una arquitectura honesta, humana y precisa, capaz de dialogar con el entorno sin imponerse.
Su legado se reconoce hoy como una de las aportaciones más valiosas a la arquitectura moderna en España, y su influencia se extiende mucho más allá de su tiempo. “Las casas no se hacen para fotografiarlas, sino para vivirlas”, dijo. El visitante lo entiende en cuanto entra.
Trayectoria y pensamiento
Coderch se formó a partir de 1932 en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB), donde recibió la influencia de Josep María Jujol, discípulo de Antoni Gaudí. Su obra bebe de la arquitectura popular mediterránea, el legado del GATPAC y las ideas de la arquitectura orgánica, especialmente las de Alvar Aalto.
Su obra se caracteriza por la búsqueda de proporciones humanas, el uso de materiales nobles, la integración natural con el paisaje y la sencillez constructiva.
En sus inicios estableció su despacho con Manuel Valls. Fue miembro del Grupo R, movimiento formado en los años 50 por jóvenes arquitectos catalanes.
En 1959 participó en el último CIAM y posteriormente se incorporó al Team X, junto a figuras como Aldo van Eyck o Alison y Peter Smithson. Su creciente reconocimiento internacional proviene del valor de su obra construida, que redefinió la modernidad mediterránea desde una perspectiva humana.
Casa Ugalde (Caldes d’Estrac, 1951–53)
Obras destacadas
Coderch desarrolló proyectos muy diversos: viviendas unifamiliares, edificios residenciales, equipamientos y diseño industrial.
La Casa Ugalde (Caldes d’Estrac, 1951–53) es una de sus obras más reconocidas: pieza clave en su innovación estética y punto de partida de temas que desarrollaría a lo largo de toda su carrera.
Entre sus casas más significativas: Casa Catasús (Sitges, 1956), Casa Uriach (L’Ametlla del Vallès, 1961), Casa Rozés (Roses, 1962) y Casa Luque (Sant Cugat del Vallès, 1966).
Casa Rovira se concibió en 1967.
Entre sus obras de mayor escala destacan el Pabellón de Exposiciones de la IX Trienal de Milán (1952), el Club Náutico de Sant Feliu de Guíxols (1961), el Hotel de Mar (Palma de Mallorca, 1962), las Torres Trade (Barcelona, 1966), el Edificio Girasol (Madrid, 1966) y las viviendas del Banco Urquijo (Barcelona, 1967).
En diseño industrial, creó la lámpara DISA, icono del diseño español, y la chimenea Polo.
Casa Catasús (Sitges, 1956)
Casa Uriach (L’Ametlla del Vallès, 1961)
Casa Rozés (Roses, 1962)
Casa Luque (Sant Cugat del Vallès, 1966)
Viviendas del Banco Urquijo
Lámpara DISA
Chimenea Polo
Casa Rovira dentro de la obra de Coderch
Casa Rovira es una pieza singular dentro del corpus del arquitecto. Su emplazamiento radical —un promontorio rocoso que cae directamente sobre el mar— exigió una respuesta precisa a una topografía difícil: voladizos y terrazas que parecen flotar sobre el acantilado.
